Bruce Nauman, California,1941.



martes, 1 de diciembre de 2015

Oratorio de Navidad 2015






Joseph Brodsky (Leningrado 1940- Nueva York 1996),  salió  de la Unión Soviética en 1972 y terminó viviendo  en EE.UU. Murió en Nueva York pero quiso ser  enterrado en Venecia, en  San Michele. En 1987 fue  Premio Nobel de Literatura-En Poemas de Navidad, editado por Visor, mantiene un  largo dialogo con Peter Vailal y en él recuerda:
PV:El primer poema de Navidad incluido en sus libros es de 1962, "Canción de Navidad", con una dedicación al poeta ruso Yevgueni Rein. 
JB:Siempre. desde que me puse a escribir poemas en serio (más o menos en serio), he intentado escribir un poema en cada Navidad: una especie de felicitación de cumpleaños. Algunas veces he perdido la oportunidad: ¡qué se le va a hacer!. Una cosa u otra se interpuso en mi camino. 
                                   
                                               Aniballe Carracci, Huída a Egipto, 1603, ól/lz, 122 x 230. Galleria Doria Pamphilli, Roma.

A pesar de la temprana fecha -1603- el Barroco pictórico ya está definido. Caravaggio,  morirá en 1610 a los 39 años y un año antes  Annibale Carracci a los 49. Dos artistas distintos y prácticamente contemporáneos pero la familia Carracci representan un idealismo clasicista distinto del naturalismo radical y el  intenso claroscuro  de Caravaggio. Esta Huída a Egipto de 2,30 m. de base y rematada en luneto, le fue encargada a Annibale por el cardenal Aldobrandini para su palacio familiar en Roma, el Doria Pamphili, donde todavía detiene, -y retiene-, al visitante por la armoniosa belleza del paisaje, el desamparo de las figuras evangélicas y la luz  recién amanecida que se difunde suave, sin dramatismo, Sólo el barquero con  teatral movimiento de brazos  parece recordar  - a pesar de la serenidad y el equilibrio del paisaje -, que se está en la  otra variedad  del Barroco, 

  CANCIÓN DE NAVIDAD
                                           A Yevgueni Rein, con afecto

Flota en una pena inexplicable,
entre inmensidades de ladrillo,
una barquita nocturna ,siempre encendida,
por el jardín de Alejandro;
farolito en la noche solitario,
como una rosa amarilla,
sobre las cabezas de sus enamorados, 
bajo los pies de quienes pasan.
[...]
Flota en los ojos la noche fría;
tiemblan copos de nieve en el vagón;
viento helado, viento pálido
ceñirá rojas palmas de las manos,
y se vierte miel de luces de ocaso
y huele a mazapán dulce,
y la Nochebuena trae un pastel nocturno
sobre su cabeza.

Sobre una ola azul oscuro,
en el mar de la ciudad,
flota tu Año Nuevo en una pena inexplicable;
como si la vida empezara de nuevo,
como si hubiera luz y gloria,
un día feliz con pan de sobra,
como si la vida fuera a la derecha,
después de haber oscilado hacia la izquierda. 1962




HUIDA A EGIPTO

...no se sabe de dónde surgió el guía.

En el desierto, elegido del cielo para el milagro
por su semejanza, pasaron la noche
y alumbraron la hoguera. En la cueva
que cubría la nieve, sin presentir su destino,
dormía el niño en la aureola dorada
de sus cabellos que, en un instante,
se acostumbraron a irradiar su luz -
no sólo entonces y en aquel lugar de tez oscura,
sino, en verdad, por todo el mundo, como la estrella,
mientras exista la tierra: por doquier.
                                                                                         25 de diciembre de 1988


25.XII.1993

¿Qué hace falta para un milagro? A una zamarra de pastor,
un granito de ayer y una pizca de hoy
y mañana, añádeles a ojo
un trocito de espacio y una miga de cielo.

Y el milagro se hará. Porque los milagros
gravitan en torno a la tierra y guardan
nuestras direcciones. Y tanto es su afán por encontrarnos
que incluso en el desierto dan con quien lo habita.

Y, si dejas tu casa, al despedirte,
enciende la estrella de cuatro velas
para que ilumine el mundo vacío, y te siga
con su mirada por los siglos de los siglos.
                                                                 1993




Hendel, El Mesías , Aleluya



Joseph Brodsky, Poemas de Navidad, Visor, 2006

domingo, 13 de septiembre de 2015

Rufino Tamayo pintor






Rufino Tamayo (Oaxaca, 1899-México DF, 1991)

La fuerza plástica de Rufino Tamayo,artista mexicano universal, se mantiene viva. Tamayo  permanece como   el pintor  de talento que  supo asimilar  las vanguardias  -cubismo y surrealismo ,especialmente- sin renunciar a la hondura de sus  raíces mexicanas.  Octavio Paz y Sergio Pitol, se han acercado  a sus formas primordiales de color alucinado y misterio inasible.

,
Obras tempranas: Niño en azul, 1928                                   Bañistas, 1930

- De Octavio Paz  puede decirse lo que  él  escribiera sobre Baudelaire en Los privilegios de la vista : "no es menos leído por sus poemas que por sus reflexiones sobre pintura; tampoco es fácil olvidar que le debemos varios ensayos memorables..."  El  ensayista, poeta y  crítico de arte que sigue siendo  Paz -y no sólo en el ámbito del español-, definió con exactitud  la brecha abierta por la pintura, refinada y salvaje de   Rufino Tamayo como se le reveló en París en 1946: 

"Mi aprendizaje fue también un desaprendizaje. Nunca me gustó Mondrian pero en él aprendí el arte del despojamiento. Poco a poco tiré por la ventana la mayoría de mis creencias y dogmas artísticos. Me dí cuenta de que la modernidad no es la novedad y que , para ser realmente moderno, tenía que regresar al comienzo del comienzo. Un encuentro afortunado confirmó mis ideas: en esos días conocí a Rufino Tamayo y a Olga su mujer. Los había visto fugazmente en México, unos años antes, pero sólo entonces pude tratarlos de verdad.Ante su pintura percibí, clara e inmediatamente que Tamayo había abierto una brecha. Se había hecho la misma pregunta que yo me había hecho y y la había contestado con aquellos cuadros a un tiempo refinados y salvajes. ¿Qué decían? Yo traduje sus formas primordiales y sus colores exaltados a esta fórmula: la conquista de la modernidad se resuelve en la exploración del subsuelo de México. No el subsuelo histórico y anecdótico de los muralistas y los escritores realistas sino el subsuelo psíquico. Mito y realidad: la modernidad  era la antigüedad más antigua. Pero no era una antigüedad cronológica, no estaba en el tiempo de antes, sino en el ahora mismo, dentro de cada uno de nosotros".p.36 
Octavio Paz, Los privilegios de la vista I,Galaxia Gutenberg, 1992

 Obras a  partir de los años 50

 El día y la Noche, 1954






              Retrato de  Olga, 1964



"Eclipse total", de Rufino Tamayo

Sergio Pitol, en El Tercer personaje escribe  sobre autores, lecturas, personajes literarios, y experiencias personales y pone una especial emoción en los textos dedicados a José Emilio Pacheco y Rufino Tamayo  .

A pesar de la brevedad , -249 pp-, El tercer personaje  no se acaba nunca. Una y otra vez se vuelve a sus páginas para releer y repensar, lo escrito de forma lúcida y tan personal, sobre Cervantes, Shakespeare, Fuentes, Pérez Galdós, Pacheco, Monterroso -  sobre Chéjov-...o sobre los cercanos  pintores,  Soriano y Tamayo...

         En  TAMAYO : 
   
   A mediados o finales de 1967, cuando trabajaba como agregado cultural en la embajada de México en la ciudad de Belgrado, fui comisionado a organizar una gran exposición de Rufino Tamayo en Yugoslavia. De más está decir que por todas partes, en galerías, cafés, teatros, en las reuniones en casas de amigos, aparecían ya algunos signos de lo que apenas unos meses más tarde desembocaría en la sacudida que fue el año 1968. En medio de un clima cada vez más enrarecido, el color de Tamayo fue una descarga que sirvió para revitalizar fibras que entonces  creía ya definitivamente adormecidas. Reviso mis diarios de ese periodo y redescubro el estupor  que la pintura de ese genial pintor me produjo. Reproduzco, a manera de homenaje, un fragmento de lo escrito  hace más de cuarenta años:
   En estos días grises por falta de sol, desgastados por la lluvia, faltos de atractivo, la mayor alegría ha sido la visita constante a la exposición de Tamayo en el Museo de Arte Moderno.
   La inauguración fue un éxito. Todo el who is who de Belgrado estaba presente, propiciando un clima de verdadero entusiasmo.
   Llegar por la noche, que es el día de Belgrado, y caminar por las salas donde penden estos cuadros es como sentir un poco el descubrimiento del color, la increíble riqueza, la felicidad de incorporar todos estos tonos sensuales y dramáticos a nuestra retina, a nuestra piel.
   Como afirma Cardoza y Aragón, el único lenguaje que puede transmitirnos algo es el de la poesía. Sólo en los textos poéticos de Octavio Paz que preceden al catálogo puede encontrarse algo parecido.
   Porque la de Tamayo es una pintura que descansa fundamentalmente en el color, en la preparación y distribución de los volúmenes cromáticos. La paleta que lo hizo famoso, el solferino, el sandía, el azul añil, colores de decoración de pulquerías, de papel cortado, adquiere en Tamayo una vibración extraordinaria, y se ha visto enriquecida por una incesante incorporación de tonos nuevos con los que siempre logra la sorpresa cromática.                                  Este predominio del color parece ser lo que ordena el tema, aquello que decide la elección de las figuras y concreta su sentido. No se puede decir que los motivos sean un mero pretexto, una pura anécdota, están íntima y entrañablemente ligados.
   El color tiene la extraordinaria fuerza de hacernos sentir los cincuenta años de experimentación pictórica del artista, su inmersión en un mundo elemental, rico, donde los tonos aparecieran en una plenitud que nada tiene de preconcebido, de ejercicio intelectual.
   Los temas de Tamayo son recurrentes. Hay una continuidad de los objetos en sus telas. El hombre en primer lugar ; la pareja como motivo de plenitud; muy rara vez aparecen más de dos personajes en el mismo óleo, parejas de niños, parejas de amantes, el hombre y su sombra, la sombra y su sombra, algunos pájaros, guitarras, frutas. En un principio, los cuadros de Tamayo evidenciaban un deseo de composición. Sobre el lienzo vacío, en un afán de superar y ordenar  el caos de la Naturaleza, se agrupaban las figuras, cabezas de mujeres, frutas, sombreros, guitarras, ramos de flores, trazados con una simetría que no se alejaba mucho del último Cézanne o de las naturalezas muertas de Braque por las que el artista ha sentido siempre especial fascinación.
   Luego -el periodo dramático- las figuras se mueven extrañamente, aspirando al infinito, tendiendo los brazos a los astros, a un cielo siempre hermoso e inalcanzable que parece burlarse de los vanos intentos del hombre por aprehenderlo. [...]
    En esta última exposición de Tamayo, parece el pintor haber vuelto a sus orígenes, al de las composiciones, pero es la vuelta desde los abismos. Orfeo ha descendido al infierno y ha vuelto al mundo de los vivos. No ansía ya el más allá. Su visión de lo que hay más abajo le ha permitido ver con nuevos ojos y redescubrir la belleza de lo que le rodea."[...]

Sergio PITOL, El tercer personaje.Anagrama, 2014
        

lunes, 1 de junio de 2015

"Los buques suicidantes" / Horacio Quiroga




"I.-Cree en un maestro -Poe, Maupassant, Kipling, Chejov- como en Dios mismo,"
es el primer mandamiento del Decálago del perfecto cuentista del  uruguayo Horacio Quiroga  (Salto,1878-Buenos Aires, 1937 ),  uno de los  maestros  del relato breve en español.El conocido  Decálogo deja patente   cómo  Quiroga afinaba  escritura y pensamiento  para conseguir esa perfección,   poniendo, por ejemplo,  el acento   en el potencial  expresivo  del sustantivo :
"VII.-No adjetives sin necesidad. Inútiles serán cuantas colas de color adhieras a un sustantivo débil. Si hallas el que es preciso, él solo tendrá un color incomparable. Pero hay que hallarlo." 
Aunque entre  los maestros en los que haya que creer ciegamente   olvide citar  a Conrad, el escritor de origen polaco es una  referencia  en Los buques suicidantes  y parece evocarle  no sólo por  el tema  relacionado con el mar sino también  por la emoción oculta que atraviesa la narración y da al  relato  misterio y densidad.

                                Roberto Castellanos (Montevideo 1871-1942)





LOS BUQUES SUICIDANTES 



Resulta que hay cosas más terribles que encontrar en el mar un buque abandonado.Si de día el peligro es menor, de noche el buque no se ve ni hay advertencia posible: el choque se lleva a uno y otro.

Estos buques abandonados por a o por b, navegan obstinadamente a favor de las corrientes o del viento si tienen las velas desplegadas. Recorren así los mares, cambiando caprichosamente de rumbo.

No pocos de los vapores que un buen día no llegaron a puerto han tropezado en su camino con uno de estos buques silenciosos que viajan por su cuenta. Siempre hay probabilidades de hallarlos a cada minuto. Por ventura, las corrientes suelen enredarlos en los mares de sargazo. Los buques se detiene, por fin, aquí o allá, inmóviles para siempre en ese desierto de algas. así hasta que poco a poco se van deshaciendo. Pero otros llegan cada día, ocupan su lugar en silencio, de modo que el tranquilo y lúgubre puerto siempre está frecuentado.

El principal motivo de estos abandonos de buque son, sin duda, las tempestades y los incendios, que dejan a la deriva negros esqueletos errantes. pero hay otras causas singulares entre las que se puede incluir lo acaecido al María Margarita, que zarpó de Nueva York el 24 de agosto de 1903, y que el 26 de mañana se puso al habla con una corbeta, sin acusar novedad alguna.Cuatro horas más tarde, un paquete, no obteniendo respuesta, desprendió una chalupa que abordó al María Margarita. En el buque no había nadie. Las camisetas de los marineros se secaban a proa. La cocina estaba prendida aún. Una máquina de coser tenía la aguja suspendida sobre la costura, como si hubiera sido dejada un momento antes. No había la menor señal de lucha ni de pánico; todo en perfecto orden. Y faltaban todos. ¿Qué pasó?

La noche que aprendí esto estábamos reunidos en el puente. Íbamos a Europa, y el capitán nos contaba su historia marina, perfectamente cierta, por otro lado.

La concurrencia femenina, ganada por la sugestión del oleaje susurrante, oía estremecida. Las chicas, nerviosas, prestaban sin querer inquieto oído a la ronca voz de los marineros en proa. Una señora muy joven y recién casada se atrevió:
-¿No serán águilas?...
El capitán sonrió bondadosamente:
-¿Qué, señora? ¿Águilas que se lleven a la tripulación?
Todos se rieron, y la joven hizo lo mismo, un poco cortada.
Felizmente un pasajero sabía algo de eso. Lo miramos curiosamente. Durante el viaje había sido un excelente compañero, admirando por su cuenta y riesgo, y hablando poco.
-¡Ah!¡Si nos contara, señor!-suplicó la joven de las águilas.
-No tengo inconveniente -asintió el discreto individuo-. En dos palabras:En los mares del Norte, como el María Margarita del capitán, encontramos una vez un barco a vela. Nuestro rumbo -viajábamos también a vela- nos llevó casi a su lado.El singular aire de abandono llamó nuestra atención, y disminuimos la marcha, observándolo. Al fin desprendimos una chalupa; a bordo no se halló a nadie, y todo estaba también en perfecto orden. Pero la última anotación del diario databa de cuatro días atrás, de modo que no sentimos mayor impresión. Aún nos reíamos un poco de las famosas desapariciones súbitas.

Ocho de nuestros hombres quedaron a bordo para el gobierno del nuevo buque. Viajaríamos de conserva. Al anochecer, aquel nos tomó un poco de camino. Al día siguiente lo alcanzamos, pero no vimos a nadie sobre el puente. Desprendiose de nuevo la chalupa y los que fueron recorrieron en vano el buque: todos habían desaparecido. El mar estaba absolutamente terso en toda su extensión. En la cocina hervía aún una olla con papas.

Como ustedes comprenderán, el terror supersticioso de nuestra gente llegó a su colmo. A la larga, seis se animaron a llenar el vacío, y yo fui con ellos. Apenas a bordo, mis nuevos compañeros se decidieron a beber para desterrar toda preocupación. Estaban sentados en rueda, y a la hora la mayoría cantaba ya.

Llegó el mediodía y pasó la siesta. A las cuatro la brisa cesó y las velas cayeron.Un marinero se acercó a la borda y miró el mar aceitoso. Todos se habían levantado, paseándose, sin ganas ya de hablar. Uno se sentó en un cabo arrollado y se sacó la camiseta para para remendarla. Cosió un rato en silencio. De pronto se levantó y lanzó un largo silbido.

Sus compañeros se volvieron. Él los miró vagamente, sorprendido también, y se sentó de nuevo. Un momento después dejó la camiseta en el rollo, avanzó a la borda  y se tiró al agua.Al sentir el ruido, los otros dieron vuelta la cabeza, con ceño ligeramente fruncido.

Pero en seguida parecieron olvidarse del incidente, volvieron a la apatía común.
Al rato otro se desperezó, restregose los ojos caminando, y se tiró al agua. Pasó media hora; el sol iba cayendo. Sentí de pronto que me tocaban en el hombro.
-¿Qué hora es?
-Las cinco- respondí.
El viejo marinero que me había hecho la pregunta me miró desconfiado, con las manos en los bolsillos. Miró largo rato mi pantalón, distraído. Al fin se tiró al agua.

Los tres que quedaron se acercaron rápidamente y observaron el remolino.Se sentaron en la borda, silbando despacio, con la vista perdida a lo lejos. Uno se bajó y se tendió en el puente, cansado. Los otros desaparecieron uno tras otro. A las seis, el último de todos se levantó, se compuso la ropa, apartose el pelo de la frente, caminó con sueño aún, y se tiró al agua.

Entonces quedé solo, mirando como un idiota el mar desierto. Todos, sin saber lo que hacían, se habían arrojado al mar, envueltos en el sonambulismo morboso que flotaba en el buque. Cuando uno se tiraba al agua, los otros se volvían momentáneamente preocupados, como si recordaran algo, para olvidarse enseguida.

Así habían desaparecido todos, y supongo que lo mismo los del día anterior, y los otros y los de los demás buques. Eso es todo.

Nos quedamos mirando al raro hombre con explicable curiosidad.
-¿Y usted no sintió nada? -le preguntó mi vecino de camarote.
-Sí; un gran desgano y obstinación de las mismas ideas; pero nada más.No sé por qué no sentí nada más. Presumo que el motivo era este: en vez de agotarme en una defensa  angustiosa y a toda costa  contra lo que sentía, como deben de haber hecho todos, y aún los marineros sin darse cuenta, acepté sencillamente esa muerte hipnótica, como si estuviese anulado ya. Algo muy semejante ha pasado, sin duda, a los centinelas de aquella guardia célebre, que noche a noche se ahorcaban.

Como el comentario era bastante complicado, nadie respondió. poco después el narrador se retiraba a su camarote. El capitán lo siguió un rato de reojo.
-¡Farsante! -murmuró.
-Al contrario, dijo un pasajero enfermo que iba a morir a su tierra-. Si fuera farsante no habría dejado de pensar en eso y se hubiera tirado también al agua.   


Horacio Quiroga, De los perseguidos, de amor, de locura y de muerte, Aguilar, 1989




domingo, 1 de marzo de 2015

YOKO ONO desconocida

                             

 "La artista famosa más desconocida del mundo" decía  de ella John Lennon, y todavía lo es . En el Museo Guggenheim de Bilbao, entre otras muestras, está la retrospectiva Half-A-Wind-Show, de Yoko Ono. Se entra  con curiosidad y escepticismo, pensando que la  celebrité japonesa-neoyorkina es solo la pareja estrafalaria y frívola de Lennon, genio del que recibía su luz...Y se encuentran 200 obras  de  artista conceptual y performer  en las que hay  pensamiento visual vigoroso, refinado, y poético...Y  meses después de visitar  la exposición   su efecto persiste, liberando sensaciones, emociones, asombro...
                       
                                                               .  
                         
                             
Paul McCarney en la revista RollingStone , oct 2012,  recordaba que Yoko Ono  no separó a los Beatles que cuando apareció ya estaban a punto de romperse -que no era la terrible bruja de la leyenda urbana. y sí parte importante de que surgiera la legendaria Imagine: "No creo que la hubiese escrito sin ella, por lo que no podría culparla por nada. Cuando apareció Yoko parte de su atracción fue su lado vanguardista, su manera de ver las cosas"
Nacida en 1933  en  una familia aristocrática y culta  vivió la dureza y el hambre de la guerra cuando huyendo de los bombardeos de Tokio se refugiaron en el campo. Esa experiencia pudo agudizar su sensibilidad y  contribuir a afinar una mirada especial sobre la sociedad, como recuerda Abel H. Pozuelo en El Cultural: Yoko Ono, caminando sobre el fino hielo; en el mismo artículo se señala que en 1964 Yoko Ono había publicado Pomelo,Graperfruit, conjunto de poemas y  textos breves de influencia zen que inspiró, al menos,  Imagine.




Las fechas tempranas de parte de las obras  pertenecientes a  corrientes  iniciadas en los años 60, -arte conceptual, performances instalaciones, happenings, dibujos, fotografías, poemas, videoarte, audiciones...-evidencian  que Yoko Ono es una artista pionera,   y arriesgada. Formó  parte de Fluxus, el movimiento artístico internacional surgido en 1962 para aglutinar   la vanguardia  europea del momento  y que pronto pasó a EE.UU. 
Fluxus reunía  artistas que no tenían  identidad estilística pero sí raíces comunes dadaístas y el concepto  de que el  arte consiste en la idea básica  que no necesita expresarse en  forma física y que el artista debe actuar con sus obras en la sociedad. El lenguaje se convirtió en un material esencial  de la obra y la percepción afinada en instrumento necesario ; se rompió la diferencia entre arte y teoría: uno de los objetos del artista será averiguar la naturaleza del arte y sus límites, "¿qué es arte?". De algún modo el arte se fundió con la filosofía.

Media habitación, 1964
Así comienza el arte conceptual  en la década de los sesenta; surge en parte como forma de huir de la mercantilización  de la obra artística .El místico y carismático Joseph Beuys fue una de las figuras europeas del movimiento y en Nueva York el músico John Cage. y el padre  de lo conceptual, Marcel Duchamp. El artista francés es el responsable a partir los ready made, -como el escandaloso urinario y otros-, y  de formular y propagar las ideas  de la autonomía del artista para decidir qué es arte y el desprecio por la ejecución física de la obra de la que lo más importante será la génesis mental expresada en cualquier clase de soporte material o no

                                             .
Frente a ese ajedrez blanco imposible, realizado por Yoko Ono en  los años 60 , inutilizado para el juego pero activado para que la imaginación funcione surge de forma automática la ciudad del Nueva York de esos años y la figura de Marcel Duchamp el iconoclasta generador de ideas y dinamitador de la pintura, -no del arte-,  jugando una partida frente al  músico John Cage, considerado el Duchamp de la música..
                              
                                         
Cage es autor de obras tempranas  radicales (música conceptual se podría llamar) como  4'33'' ,pieza musical para cualquier clase de instrumento o instrumentos, con una sola anotación Tacet (silencio) y cuya ejecución es no ser ejecutada para que en medio del "silencio" el auditorio perciba durante cuatro minutos treinta y tres segundos los sonidos que se producen en la sala o llegan del exterior.El estreno tuvo  que ser un acontecimiento, incluso, como podría añadir Duchamp                       

Es parte del ambiente en que Yoko Ono creaba entonces, con  la guerra de Vietnan al fondo, Imagine there's no heaven/It's easy if you try/No hell bellow us/ Above us only sky//Imagine all the people/ Living for today.../Imagine there's no countries/ It isn't hard to do//Nothing to kill or  die for...
                                                

Imagina que no hay cielo/ es fácil si lo intentas./sin infierno bajo nosotros/ encima de nosotros solo el cielo// Imagina que todo el mundo/ viviendo el día a día.../ Imagina que no hay países/ no es difícil hacerlo//Nada por lo que matar o morir......