Bruce Nauman, California,1941.



domingo, 4 de julio de 2010

JAMES JOYCE & JOHN HUSTON

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John Huston y su hija Anjelica en la casa de Irlanda, varios años antes de rodar The Dead en 1987.


En sus Memorias,( 1980), John HUSTON,(1906-1987) refleja la admiración que sentía por Joyce y el Ulysses y en los  comentarios se percibe lo bien que conocía toda la obra del escritor irlandés y cómo le emocionaba y divertía. El director de cine norteamericano , un raro ejemplar capaz de hacer compatibles la pasión por la acción y la aventura  con el amor por el arte y la literatura también arriesgados, cuenta  haber empezado a leer muy temprano y de una forma tan poco convencional como efectiva:
"Yo leo sin disciplina una media de tres o cuatro libros por semana, y lo hago así desde que era niño. La abuela solía leerme en voz alta libros de sus autores favoritos: Dickens, Tolstoi, Marie Corelli. También me leía fragmentos de Shakespeare, y me hacía repetírselos. Cuando yo tenía catorce o quince años, hablábamos sobre el "estilo" de un autor." (Cap. 35)
Y antes (Cap. 5) habla de su lectura de Ulysses por primera vez entre los veinte y los treinta años, porque, aunque la fecha no la precisa, esta obra de Joyce estuvo prohibida, por inmoral, en EE.UU hasta 1933:
"Durante esa época mi madre fue a Europa y, a la vuelta, pasó de contrabando una copia de Ulysses de Joyce, el cual estaba prohibido en los Estados Unidos. Dorothy me lo leía en voz alta mientras yo pintaba. Probablemente fue la experiencia más grande que ningún otro libro me haya dado nunca. Las puertas se abrieron."
                                               La casa de Galway en la actualidad
El conocimiento y la admiración por la obra de Joyce explica que el director  gravemente enfermo,   -moriría poco después-, deseara terminar su filmografía - en la que se encuentran algunas obras maestras- rodando un relato de Joyce. Eligió Dublineses y entre los cuentos que comprende la obra , Los Muertos, el más sutil y complejo de todos; en él Joyce reelabora aspectos de su biografía "interior" -sensaciones, sentimientos, emociones,músicas, de distintos momentos de su vida y los sitúa en el contexto de un Dublín al que contempla con una mirada nostálgica que no existía en los cuentos anteriores. The Dead la escribió en Trieste, donde había escrito parte de los otros relatos,a su vuelta de Roma . Es una pequeña obra maestra en la que además del talento literario, asombra la madurez del escritor de veinticinco años.


Huston, también conocía y amaba Irlanda en la que eligió vivir durante dieciocho años; compró una casa solariega en ruinas que restauró en un lugar del oeste de la isla llamado Galway y puede que lo hiciera recordando a Joyce,ya que es la localidad donde Nora Barnacle había vivido un episodio romántico y trágico que el escritor recordará en el poema She weeps over Rahoon, y en The Dead.Por su conocimiento de la obra de Joyce y su sentimiento de proximidad y admiración a su tierra y por la capacidad de afinada delicadeza que escondía bajo su rudeza aparente, Huston parecía destinado a realizar su última obra maestra recreando con emoción el mundo y la atmósfera contenidos en The Dead. [En la foto Huston, delante de su casa de Galway]



Joyce y Nora

Dublineses reunía en principio doce cuentos; Joyce los había empezado a escribir en Dublín en 1904, pero en 1907, en Roma ,escribió dos más. También en Roma fue fraguandose una historia que le rondaba hacía tiempo en la que tomaban forma intuiciones y recuerdos personales y familiares sobre el trasfondo de un Dublín que ahora veía con ojos nuevos. Roma no le gustó, le desagradaba todo de la ciudad y fue una mala época en muchos aspectos, como se queja con frecuencia a su hermano ; comparaba a la Ciudad con un cementerio en ruinas y sentía en ella más el peso de la todavía poderosa Iglesia que "la presencia" en cada rincón del mundo clásico.

Desde la desolación añoraba aspectos de Dublín que no había tenido en cuenta antes o incluso había juzgado con dureza "En ocasiones pensando en Irlanda, me parece haber sido inecesariamente duro. No he mostrado (por lo menos en Dubliners) ninguno de los atractivos de esa ciudad que es exceptuando París la única que me ha hecho sentirme a gusto. Y tampoco su ingenua insularidad ni su hospitalidad ; por lo que he podido comprobar esta última virtud no existe en ningún otro lugar de Europa", le escribe a su hermano, confidente y protector Stanislaus. Estos aspectos sutiles van a teñir de emoción y melancolía The Dead, una historia dublinesa en la que aparecen reflejados él,la familia y los amigos, los vivos y los muertos;algunos de los personajes de Dublineses reaparecen generalmente de forma epiosódica en el Ulises.

En el protagonista , Gabriel Conroy , se reconocen aspectos de Joyce , escribe en el periódico y choca con los nacionalistas irlandeses por utilizar la lengua de Shakespeare y no el gaélico... aparte de su relación con Gretta que tiene tanto de Nora.En la historia recuerda a la madre muerta que sabe fue tan influyente para que él recibiera la mejor educación posible para unas dotes intectuales, que ella, supo reconocer excepcionales y resuena todavía en su memoria de autor cómo Gretta/Nora era para ella "una rubia rural", y en el fondo inadecuada "socialmente" y, tiernamente, le recrimina que fue Gretta , sin embargo, quien la cuidó al final de su vida.Entre los muertos está también Michael Bodkin el amor romántico y trágico de Nora/Gretta en Galway; Joyce que a pesar de sentir celos de él se veía afectado por la belleza desgarradora de su historia le había dedicado ya el emotivo recuerdo en su poema en  Música de Cámara.
Las señoritas Morkan, Gabriel y Gretta

Los otros protagonistas de The Dead son la insularidad provinciana (Joyce sentía a Irlanda como un lugar periférico respecto al "continente", más que por la geografía, por la historia, que la relación secular con Inglaterra había radicalizado, acentuando el catolicismo clerical y el nacionalismo irredento) y la recién descubierta y valorada hospitalidad irlandesa: las ancianas señoritas Morkan , tías de Gabriel,reciben; es su fiesta anual de Navidad, hay baile ,cantan, hacen música,y se cena; todo eso lo había vivido el joven Joyce a través de la fiesta anual familiar a que asistían sus padres; la calidez dentro de la casa contrasta con el frío invernal del otro lado de la puerta en que cae la nieve cubriendo la ciudad para lo que Joyce crea imágenes fugaces llenas de expresividad y belleza.A pesar de su maestría literaria Joyce tuvo muchas dificultades, a veces de tipo moral, para publicar Dublineses y no lo logró hasta 1914 gracias al apoyo apasionado de los poetas Ezra Pound y Yeats.


La hospitalidad está expresada en la diferencia de temperatura con el exterior, las atenciones con que son recibidos los invitados ateridos y con copos de nieve, en el discurso de Gabriel... pero, sobre todo, en la gran mesa de la cena , que Joyce describe con minuciosidad, como un festín de formas y colores ,luces y reflejos sugeridos, como haría un pintor holandés y donde están representadas, posiblemente, sus comidas favoritas de los días de fiesta. Todas estas sensaciones y matices crean una atmósfera de emociones y sentimientos que Huston convierte en imágenes vívidas y matizadas,creando un ambiente envolvente en el que  fluye la narración.El director-lector realiza una película emocionante,cálida y melancólica, despojada, profunda, intimista y personal.


Así describe la mesa Joyce:
 "A fat brown goose lay at one end of the table and at the other end, on a bed of creased paper strewn with sprigs of parsley, lay a great ham, stripped of its outer skin and peppered over with crust crumbs, a neat paper frill round its shin and beside this was a round of spiced beef. Between these rival ends ran parallel lines of side-dishes: two little minsters of jelly, red and yellow; a shallow dish full of blocks of blancmange and red jam, a large green leaf-shaped dish with a stalk-shaped handle, on which lay bunches of purple raisins and peeled almonds, a companion dish on which lay a solid rectangle of Smyrna figs, a dish of custard topped with grated nutmeg, a small bowl full of chocolates and sweets wrapped in gold and silver papers and a glass vase in which stood some tall celery stalks. In the centre of the table there stood, as sentries to a fruit-stand which upheld a pyramid of oranges and American apples, two squat old-fashioned decanters of cut glass, one containing port and the other dark sherry. On the closed square piano a pudding in a huge yellow dish lay in waiting and behind it were three squads of bottles of stout and ale and minerals, drawn up according to the colours of their uniforms, the first two black, with brown and red labels, the third and smallest squad white, with transverse green sashes." (añadido 20marzo2018)   

"Una gran oca asada estaba en el extremo de la mesa, y en el otro, sobre un papel transparente, sembrado de perejil, yacía un jamón, descortezado y cubierto con pan rallado, con un pequeño collar de papel rizado alrededor del cuello y a su lado un trozo de carne mechada. Entre estos dos rivales corrían dos hileras paralelas de fuentes; había dos platos con jalea que había sido puesta a cuajar en un molde de forma de catedral; era de color rojo la una y amarillo la otra. Una fuente honda repleta de dados un tanto gruesos de "Blanchmange" rodeados de confituras; había otra fuente en forma de una gran hoja, cuyo pedúnculo hacía las veces de asa, que ostentaba gran abundancia de racimos de pasas y de almendras peladas; en otra fuente compañera de ésta había un gran pan de higos de Esmirna, una fuente de crema espolvoreada de nuez moscada, un pequeño bol de chocolatines y caramelos envueltos en papel plateado y dorado, otro de cristal con largos tallos de apio y en el centro de la mesa había una pirámide de naranjas a la que montaban la guardia dos botellas panzudas de cristal tallado, una con jerez y otra con vino de Oporto. Sobre el piano había un enorme budin que aguardaba su turno, y detrás de él tres hileras de botellas, de cerveza fuerte la una, floja la otra y de agua mineral la tercera; las dos primeras de color negro con letreros ocre y rojo y la tercera y menor de color blanco con lazos transversales de color verde."
(traducción muy aceptable de I. Abelló)






-Casi al final de la obra, aunque abriendo un camino nuevo la canción La joven de Aughrim desciende por la escalera y detiene a Gretta. Anjelica Huston lo interpreta con una concentración pensativa.